Aviones solares: el futuro de la aviación

Si Santos Dumont, padre de la aviación viviera, estaría maravillado al ver que su invento hoy en día es capaz de funcionar sin una gota de combustible. 

No sólo por tierra los vehículos han innovado en el uso de energías limpias. Lo hicieron los autos, autobuses y trenes, pero llegó el turno de los aviones, que ahora pueden volar con energía solar incluso de noche. 

A los pilotos Bertrand Piccard y a André Borschberg les dijeron que esta idea era imposible, la industria de la aviación se negó a construir una aeronave que volara con paneles solares. Ellos no aceptaron un “no” por respuesta, y se aferraron a su proyecto. Actualmente, Solar Impulse ha logrado darle la vuelta al mundo. 

El avión Solar Impulse es un caso de éxito, y ha mostrado que es posible volar propulsado únicamente con la energía que proporcionan los rayos del sol como combustible. Esto gracias a celdas fotovoltaicas distribuidas a lo largo de sus alas. 

Este proyecto vio la luz en Suiza. Bertrand Piccard, fundador de Solar Impulse, busca ayudar al medio ambiente reduciendo las emisiones de CO₂ y aprovechar un recurso renovable para mejorar la industria de la movilidad. 

El primer prototipo de este avión realizó pruebas exitosas en el año 2010, cuando logró realizar un vuelo exitoso con un tiempo de duración de una hora y media. Poco después rompió dos records mundiales; el primero, al volar durante 26 horas y 9 minutos, el segundo, en ser el primer avión sostenible en alcanzar los 8 mil 564 metros sobre el nivel del mar. 

Después del éxito del primer prototipo, se decidió crear uno subsecuente, llamado Solar Impulse II. Este es un ejemplar similar pero más innovador. 

El segundo prototipo cuenta con hélices de cuatro metros de diámetro, cuatro motores eléctricos que se alimentan de 4 baterías de iones de litio de 41 kWh y energía solar que producen las 17,248 células fotovoltaicas que incluye, las cuales pueden generar hasta 66kW.

Pero este avión no podía quedarse atrás en comparación a su predecesor y rompió records. Fue así que el 13 de mayo de 2011 completó su primer vuelo internacional, lo cual fue solo el inicio de su preparación para la gran hazaña que vendría: el vuelo alrededor del mundo

Bertrand Piccard y André Borschberg, fundadores de Solar Impulse, fueron los pilotos en el suceso. La aeronave despegó el 9 de marzo de 2015 en  Abu Dhabi, con 65 personas a bordo más los pilotos. 

Finalmente, después de un viaje de más de tres meses en el que se rompieron 19 records mundiales, los pilotos demostraron que los recursos renovables son una de las mejores alternativas para proveer de energía a un medio de transporte. 

A partir de ahí, Solar impulse no ha parado en innovar en la aviación y en el marco del quinto aniversario de su hazaña dando la vuelta al mundo, Bertrand Piccard y André Borschberg anunciaron que a finales del año 2022 estará a disposición comercial su avión eléctrico Bristell Energic, el cual incluirá el sistema de propulsión H55 desarrollado por la misma empresa. 

Borschberg espera que en diez años haya un incremento en la cantidad de aviones eléctricos en la industria con el fin de ayudar al planeta, limitando el impacto de ruido y emisiones de CO₂.     

No obstante, también se han registrado innovaciones en vehículos aéreos aunque de menor escala. En China se han desarrollado proyectos no tripulados que con el uso de energía solar pueden ayudar en misiones como asistencia, reconocimiento y comunicación en casos de emergencia o desastre. 

La aeronave denominada Mozi 2 mide 15 metros, puede volar a una altitud máxima de 8 mil metros, y si se carga a la luz solar por un lapso de ocho horas, es capaz de volar a baja velocidad por hasta 12 horas durante la noche.   

En España, se destaca el Proyecto Heliodron, financiado por el Ministerio de Ciencia y los socios que lo impulsan son el Instituto Tecnológico y de Energías Renovables, Fundación Centro Tecnológico de Componentes (CTC) y Aerosertec. 

Es un avión solar remotamente pilotado de aproximadamente 2 metros de envergadura que puede ayudar en diferentes misiones de vigilancia, para labores de prevención, incidentes o catástrofes.