contaminación acústica

De acuerdo a un informe de la ONU (Organización de las Naciones Unidas), la contaminación auditiva o contaminación acústica en las grandes ciudades puede tener efectos devastadores en la salud física y mental de las personas.

contaminación auditiva

Los sonidos prolongados procedentes del tránsito de automóviles y el transporte público, locales comerciales, zonas industriales, construcciones, etc. dañan la salud de los ciudadanos, provocando molestias crónicas como enfermedades cardíacas, alteraciones del sueño y en casos extremos trastornos mentales.

La contaminación auditiva afecta a uno de cada cinco ciudadanos y provoca más de diez mil muertes prematuras al año en Europa. Los niveles de ruido aceptables superan los límites en muchas ciudades del mundo, entre ellas Nueva York, Ciudad de México, Bangkok, Dhaka, entre otras.

A quienes más afecta este tipo de contaminación es a los ancianos, a los niños y a las comunidades marginadas que viven cerca de autopistas con mucho tráfico o zonas industriales. Claramente los animales que viven en entornos urbanos también sufren las consecuencias de los altos niveles de ruido.

A raíz de este creciente problema, la ONU recomendó incrementar las zonas verdes en las ciudades, ya que los árboles y la vegetación en general absorben la energía acústica. Además dispersan el ruido, amplifican los sonidos naturales y mejoran el paisaje. Las áreas verdes también son estimulantes para nuestra salud mental y resultan ser un alivio para escapar del ruido.

Otras soluciones para combatir el ruido excesivo en las ciudades son incrementar los carriles exclusivos para bicicletas y fomentar la movilidad eléctrica, esto también ayudaría a mejorar la calidad del aire.

Invitamos a los urbanistas, arquitectos e ingenieros civiles a tomar esto en consideración a la hora de diseñar nuevos espacios y recalcamos que el incremento de las áreas verdes son la solución ideal para generar paisajes sonoros agradables.