Agua

Derrames petroleros, ¿cómo se resuelven?

2022-02-03
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El derrame petrolero en el océano, conocido también como marea negra, es un asunto delicado, dado que la emulsión generada por el efecto de las olas es muy resistente. 

Son vastas las preguntas que se desatan ante esta problemática: ¿cómo se puede limpiar un derrame de petróleo?, ¿cuánto tiempo tarda en recuperarse un ecosistema dañado por el petróleo?, ¿por qué son tan peligrosos los derrames de petróleo?, ¿cuánto petróleo se derrama en el mar?. Pues si no se interviene en un tiempo corto, puede llegar a costas y playas extendiendo el desastre natural. 

Un ecosistema dañado por un derrame petrolero puede tardar hasta unos 15 años en estar totalmente recuperado, sin embargo, la magnitud depende de la cantidad de marea negra. El peligro radica en el colapso y muerte inmediata de las especies marinas en contacto con el derrame, impidiendo la reproducción de los animales y la recuperación del ecosistema. 

Existen múltiples soluciones ante este tipo de desastres naturales, la cuestión es saber cómo actuar con rapidez. Petroleras, industrias y otras empresas operan en puertos y costas para prevenir que la marea negra arrase contra el mar. 

La respuesta al derrame debe pasar por fases obligatorias como la contención del derrame, la recogida mecánica del petróleo, su almacenamiento temporal seguido del definitivo y por último, la limpieza exhaustiva del espacio invadido. 

Hay cuatro maneras básicas de limpiar y contener los derrames de petróleo, que describimos a continuación: 

  1. Uso de dispersantes: Los dispersantes son usados para descomponer el aceite y así poder limpiar el derrame de petróleo. Estos suelen ser químicos para descomponer el aceite y acelerar la biodegradación natural, pues rompen la mancha en gotas de aceite, facilitando que este se mezcle con el agua y que la mancha sea absorbida por el sistema acuático. Cabe mencionar, que no deben usarse si hay posibilidad de afectar a organismos marinos, ya que pueden ser absorbidos por la vida marina, incluidos los mariscos submarinos que entran en la cadena alimentaria. 
  2. Descomposición natural del aceite: De no contar con la posibilidad de que el petróleo contamine regiones costeras o vida marina, el aceite se dispersa naturalmente y, gracias al sol, viento, corrientes y olas, puede evaporarse la mayoría de estos. Aunque, es un hecho que los aceites ligeros pueden dispersarse más rápido que los pesados. 
  3. Contención de los derrames: Gracias a barreras flotantes largas, se pueden contener algunos derrames. Estas barreras son tubos sólidos o inflables que rodean y aíslan el aceite. Miden aproximadamente 3 pies de largo o un metro por encima del nivel del agua, así desde la superficie se aspira el aceite en los tanques de contención en la costa o busques más próximos. 
  4. Adición de agentes biológicos: A través de la biodegradación, el aceite que se ha lavado a lo largo de una línea de costa puede descomponerse. Esta descomposición ocurre cuando bacterias y otros microorganismos descomponen el aceite en sustancias como ácidos grasos y dióxido de carbono. Con ello, las tripulaciones de limpieza son capaces de acelerar el proceso añadiendo nutrientes fertilizantes, tales como el fósforo o nitrógeno que estimulan el crecimiento de microorganismos. 

Aunque los grandes derrames de petróleo son producidos en el mar, la industria y otros sectores realizan vertidos de hidrocarburos, ya sea accidentalmente o bien de manera continuada. 

El control de la contaminación portuaria es indispensable para el mantenimiento de las aguas, tanto en puertos deportivos como en grandes puertos, en los que la entrada y salida de buques y barcos genera un tráfico importante. Por eso, es importante contar con planes de prevención que permitan a las instalaciones petroleras, industriales y de transporte de hidrocarburos prevenir los derrames y controlarlos en caso de que desencadene una catástrofe, esto sin importar la escala. 

En México, contamos con el Plan Nacional de contingencia para Derrames de Hidrocarburos y Sustancias Nocivas Potencialmente Peligrosas en las Zonas Marinas Mexicanas, cuyo objetivo principal es minimizar la amenaza y daño a la vida humana, a la flora y fauna tanto terrestre como marina.

Es necesaria la colaboración entre el sector privado como el público en empresas como navieras, armadores, fabricantes de productos de recuperación y limpieza, etc, para obtener resultados eficaces tanto en la prevención como en el control de estas catástrofes.