Reciclaje

Plásticos biodegradables ¿realmente funcionan?

2022-01-28
Plásticos biodegradables

En México, cada año se producen más de 8 millones de toneladas de plásticos, de los cuales el 50% son de un solo uso y solo el 7% se llega a reciclar. Nuestros patrones de consumo y el acelerado ritmo de vida que llevamos de forma cotidiana hacen que el mundo se llene de plásticos y que con ello se genere una inevitable crisis ambiental de la que parece no hay escapatoria. 

En la búsqueda de solucionar el problema, las grandes industrias optaron por diferentes materiales e innovaciones que propicien el reciclaje del plástico, como es el caso de los plásticos biodegradables o bioplásticos. Sin embargo, el  uso de este tipo de materiales no soluciona el problema de residuos plásticos, pues en la mayoría de los casos no son materiales que verdaderamente se biodegradan, o que necesitan un proceso industrial para lograrlo, ya que siguen siendo polímeros derivados del petróleo.

¿Qué significa lo biodegradable? 

Para entender un poco más a fondo el significado de un producto biodegradable ahondaremos en este concepto que poco a poco gana más terreno dentro de las industrias de producción masiva. En primera instancia, la biodegradabilidad, se trata de un proceso biológico en el que una sustancia o producto es consumido por organismos vivos, principalmente microorganismos y bacterias, que lo terminan transformando en materia orgánica y reintegrando al ciclo natural de la vida. 

Entre los plásticos que se producen en el mundo podemos encontrar tres tipos principales: los plásticos convencionales, los cuales son en su mayoría de un solo uso; Los plásticos fabricados a partir de materias renovables, que tienen un compuesto biodegradable en su fabricación pero que no son descompuestos por completo, sumando más al mundo de los microplásticos; Por último los verdaderamente biodegradables, fabricados con materias primas renovables se reintegran al ciclo de carbono fácilmente. 

Sin embargo, la producción de plásticos biodegradables en su totalidad se convierte en un problema de explotación de suelos y aguas, pues sería necesario cultivar en cantidades industriales alimentos orgánicos que servirían para su fabricación. Con esto claro, el plástico que más se publicita con la etiqueta de biodegradable es el fabricado con materias renovables, del cuál hay mucho detrás que termina afectando nuestro ecosistema. 

Diversos estudios, como el publicado en 2019 por la revista especializada Environment, Science and Technology, han probado que los plásticos biodegradables no sufren cambios en su composición incluso después de tres 3 años de estar en contacto con el ambiente.  Aunque parte del problema también se debe a la práctica de greenwashing, o dicho de otro modo a las campañas de publicidad que engaña a los consumidores haciéndoles creer que los productos que compran son amigables con el medio ambiente. 

Aunado a esto, la realidad es que los procesos de biodegradado de los plásticos se realizan a nivel industrial, llevando los plásticos a altas temperaturas, lo que deja secuelas en el ambiente como lo es el exceso de microplásticos en el ambiente que muchas veces terminan dentro de nuestro organismo por medio de los alimentos.

Hábitos de consumo y conciencia ambiental

El primer paso para un mundo sustentable es el cambio de los hábitos de consumo que llevamos, con el que se generan toneladas de desperdicio cada día y que propician una acelerada producción en el mercado. De igual manera, estar conscientes y entender que por más que se hable de un material biodegradable de plástico sigue estando fabricado con materiales que afectan a nuestro planeta. A pesar de lo acostumbrados que estamos a adquirir productos plásticos es posible cambiar nuestra conciencia para desacelerar el crecimiento exponencial de plásticos en el mundo y promover el uso de materiales reutilizables.