Agua

Tendencias sustentables en tratamiento de agua

2022-02-01
Tendencias sustentables en tratamiento de agua

Se estima que para antes del 2025, dos tercios de la población mundial carecerá de acceso al agua limpia, en consecuencia las aguas residuales tratadas tienen un potencial enorme de cerrar la brecha del tema de la escasez de agua. 

En la actualidad, contamos con múltiples empresas especializadas en el sector del agua, cuyo nivel de conocimiento es amplio tanto en tecnologías como en tratamientos de financiación y eficiencias de la construcción en mecanismos de tratamiento del agua. 

Dicha maduración de las empresas surge gracias a la toma de conciencia social sobre los recursos hídricos y la problemática de las geografías para el acceso a fuentes hídricas. En solución a lo anterior, se han construido numerosas plantas de potabilización y depuración en diversos puntos del planeta, siendo el abastecimiento del recurso la principal problemática a solucionar. 

4 tendencias que impulsarán al mercado del recurso hídrico son: 

  1. Mejora en la eficiencia del agua de acuerdo al suministro: A partir del año 2000, la respuesta ante la creciente demanda en áreas de escasez fue el desarrollo de desalación del agua, además del desarrollo de nuevos recursos hídricos. Durante la última década, la atención se prioriza en el aumento de la producción y mejora en la eficiencia del recurso.

    En el 2008, diversas empresas alimenticias, entre ellas la británica Food and Drink Federation, conversaban sobre mejoras en las tecnologías de monitorización y control, esta, lanzó un acuerdo voluntario denominado Federation House Commitment, con el objetivo de ahorrar hasta un 20% respecto al año anterior. Su iniciativa contaba para aquel entonces con 300 plantas de procesado alimentario en difusión de sus progresos. Hoy, las empresas alimenticias invierten cada vez más en estrategias de responsabilidad social (RSE). Su objetivo, la excelencia medioambiental, en ese sentido, la huella hídrica en los alimentos constituye un factor clave a lo largo de toda la cadena.
     
  2. Énfasis en el tratamiento de aguas residuales: El rápido crecimiento de la población nos ha llevado a pensar en maneras de tratar las aguas residuales, poniendo en la agenda de países como China, India o Brasil una problemática difícil de ignorar. Incrementar el porcentaje de dicho proceso es vital contra el estrés hídrico, según la ONU, para el 2030 la demanda mundial del recurso superará el 40% de las provisiones naturales. Para el sector industrial, estamos en presencia de las regulaciones más exigentes para combatir la contaminación en sectores como el agrícola o minero, mientras que del lado municipal se están destinando mayores fondos para el tratamiento de aguas residuales.

    Países como Singapur o Israel se han dedicado a educar a sus ciudadanos en cuestiones del agua, implementando diseños innovadores en sus ciudades con miras a un desarrollo sostenible contra el estrés hídrico.

    En el caso de México, hasta el 2018, solo el 57% de las aguas residuales municipales colectadas son tratadas, siendo nuestro país el segundo después de china en usar agua residual para el riego. Es necesario contar con políticas más exigentes para llevar a cabo estos procesos.
     
  3. Mayor foco en el consumo energético y uso de energías renovables: Tecnologías como las de membranas continúan su evolución con el paso de las décadas, reduciendo drásticamente el consumo energético. Aún así, el mayor coste de las plantas de tratamiento de agua, sobre todo las desaladoras sigue teniendo uno grande: el energético. Dicha demanda puede cubrirse con fuentes energéticas como la eólica o solar, que han demostrado su alta capacidad para ofrecer soluciones viables y sostenibles.

    Hasta el 2018, las plantas de tratamiento en aguas residuales suponían un 0.5% del consumo energético en nuestro país, pero podrían suponer hasta un 50% del consumo en un varios municipios. El tratamiento de aguas representa de igual manera un consumo significativo en el sector terciario y en industrias, en especial las agroalimentarias. Una de las consideraciones más importantes es la posibilidad de generar energía mediante las aguas residuales que pueden contener entre 5 y 10 veces la energía necesaria para tratarlas. 

  4. Mayores redes de distribución en las operaciones de servicios públicos: Es sin duda una de las mayores oportunidades en el mercado del agua, la necesidad de extender a más servicios de manera segura para todos. Hasta el 2021, apenas un cuarto de la población mundial gozaba de manera segura con agua potable 24/7. El cierre de esta brecha de infraestructura necesitaría alrededor de unos 3 billones de dólares. Así mismo, se debe contar con el mantenimiento y reparación de las infraestructuras existentes.

    La decisión de un diseño u otro va en función del estudio de diversos parámetros, los cuales implican un alto peso a factores técnico-económicos, es por ello de vital importancia mantenerlo en la agenda de cada nación. 

En el mercado existen numerosos nichos con miras a crecer y generar un enfoque de múltiples esfuerzos, ya sea de carácter social, geopolítico y económico. Aún tenemos mucho por replantear y áreas qué explotar con dos claros objetivos: que la población en todo el globo terráqueo tenga mejor calidad de vida y cuente con un crecimiento económico.